Cometierra - Dolores Reyes

Cometierra tiene una premisa atrapante, novedosa. Ese realismo mágico latinoamericano que seduce, que llama la atención. Por ese sólo hecho, ya se asegura un par de estrellas. ¿Le faltó algo, una vuelta de tuerca, como dicen? Tal vez.

No obstante, el libro al menos me pareció fresco, diferente. ¿Aceptable para ser su debut literario? No creo, Hijo de hombre también fue debut literario. Y el autor tenía más o menos la misma edad.

¿El problema es el lunfardo y la jerga urbana? No lo creo, Roa Bastos, en el libro que acabo de mencionar, hace uso del Guaraní y funciona bien, aunque es difícil de entender. El uso del lunfardo es un ingrediente muy atractivo, aunque no se explora tan bien.

No me arrepiento de haberlo leído. Con todo, la escritora tiene potencial, aunque me pone a pensar la popularidad que alcanzó gracias a la polémica que suscitó, más que a la calidad de su obra. 


Género: Narrativa contemporánea, novela latinoamericana, realismo mágico.
Temáticas:
  • Feminicidio y violencia de género.
  • Desaparición de mujeres y búsqueda de justicia.
  • Marginalidad social y vida en barrios populares.
  • Trauma, duelo y memoria.
  • Vínculo fraternal y redes de cuidado
Edad de la autora al publicar la obra: 41
Nacionalidad: Argentina
Lugar donde ocurre la historia: Argentina.
Año de publicación: 2019
Páginas: 176
Editorial: Sigilo

Dolores Reyes - Cometierra

Lo que funcionó para mí

Temática. El universo del libro me pareció intrigante desde el principio. Su premisa es original, potente. La tierra como memoria es una idea magistral. Las implicaciones en todos los niveles que conlleva tener ese "don", desde las más personales hasta las más socioculturales. Una genialidad que pudo haber sido mejor explotada. Elegir hablar de un tema tan poderoso de esta manera fue un gran acierto. 

La atmósfera del libro tiene los ingredientes necesarios para una obra memorable: Feminicidio, marginalidad, realismo mágico, violencia, trauma, alienación, duelo, memoria, búsqueda de justicia, orfandad. Todo un cóctel magnífico para dedicarle un buen tiempo, para trazar e hilar fino, con cuidado, para editarse bien.  

Minimalismo y agilidad. La escritura invita a seguir leyendo a la autora -aunque no lo haré- o literatura similar, pues es una voz narrativa intensa pero digerible; con todo y lo emocionalmente impactante que es. Los capítulos cortos y las descripciones simples, sin adornos, hacen de la lectura algo ágil. Quizá muy pensado para estos tiempos contemporáneos donde la atención de una persona sufre muchas distracciones. 

Lo que no funcionó para mí

Sexualidad. La escena sexual de la protagonista me pareció simplemente innecesaria. No sé qué tienen algunos escritores y escritoras con la sexualidad explícita en los libros. Si bien no condeno lo explícito de la escena, me hace siempre preguntarme, con esta escena: 

¿Entiendo mejor a los protagonistas?, ¿se eleva el tono emocional?, ¿se hace más compleja la trama?, ¿me importa más lo que suceda con los personajes?, ¿está descrita de una manera que me permite comprender mejor las motivaciones, contradicciones o particularidades de quienes participan?, ¿profundizo en la psicología de los personajes?, ¿veo mejor la relación entre quienes participan? ¿se revela mejor el carácter de algún personaje? ¿avanza la trama? ¿se transforma algo o alguien?

¿Si le quito esta escena sexual al libro, qué se pierde? ¿ocultar esta sexualidad le quitaría impacto al tema de la violencia sobre el cuerpo de la mujer? ¿y por qué se elige una escena sexual explícita para reflejar una dinámica que se logra igual o mejor de otras maneras?

¿Y si leo la obra con unos lentes que me permitan ver el cuerpo como una forma de explorar la violencia, el género, la clase social, el poder? ¿Si lo interpreto como cuerpo explotado, sexualizado, desaparecido, violentado, colonizado?

¿O es simplemente una escena que busca impactar en un libro corto? El valor que más le encuentro es de impacto, de subrayado porque sí, de decoración hormonal. Creo que la escena sexual no me revela nada nuevo, solo lo hace redundante y buscador de polémica, justamente para vender; puesto que la tendencia es innegable. Si escandalizo y provoco, vendo. 

O, tal vez simplemente no me siento cómodo o atraído leyendo sexo, y justamente eso es lo que la obra busca. 

Trama y final. Conforme avanza el libro, la trama principal se va diluyendo, así como sus personajes. Van perdiendo brillo, fuerza, rumbo. Se introducen otros que no aportan, y se cierra con un conflicto que no tiene nada que ver con lo que asumí erróneamente que iba a ser la columna vertebral del libro. Definitivamente, aquí no se adivina el final, por más que se quiera. Es tan abierto que parece flojo, un borrador. En un universo alternativo, este libro es una obra maestra porque se le dedicó empeño y mucho tiempo. ¿Será que querían publicarlo rápido o simplemente se le agotó la chispa a la autora?

Valor de relectura. Este libro no resiste una relectura. He encontrado que las obras de arte que más disfruto invitan a una segunda pasada, donde se encuentran cosas diferentes. En la literatura, puede ser la técnica, la potencia de ciertas imágenes, el lenguaje, alguna escena emotiva o potente, un personaje bien construido. Aquí no puedo decir que encontré eso. 

Potencia. En un libro tan corto, cada palabra cuenta. Cuanto más corto, cuanto más se acerca al cuento, más importante se hace el que se muestra y qué no. Este libro podría ser dos veces mejor si se convierte en un cuento largo, así se eliminan muchas escenas de la protagonista escuchando música, los chicos jugando a la Play, la protagonista durmiendo, bebiendo, haciendo té. En fin, esas escenas que le dan el aire de monotonía, rutina y hastío a un entorno marginal y precario, pero cuya redundancia aquí le resta potencia.  

8. Calificación general: 3/5 ★★★

Técnica: ★★✩✩✩
Ritmo: ★★★✩✩
Temática: ★★★★★
Mundo/Universo: ★★★★★
Narrativa, Prosa y Estilo: ★★★✩✩
Estructura: ★★★✩✩

Protagonistas: ★★★✩✩
Trama: ★★★✩✩
Diálogos: ★★★✩✩
Profundidad: ★★★★✩
Final: ★★★✩✩

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